2 de enero de 2018

PROPÓSITOS



Estos son mis propósitos para el 2018. A medida que avance el año los iré cambiando a conveniencia. A medida que cumplo años me hago más acomodaticia.
1. Renovar mi repertorio de tacos. Los que uso siempre están ya muy gastados
2. Seguir usando el masculino plural para ambos géneros. Pertenezco al grupo de la Resistencia que se niega a cambiar porque sea más políticamente correcto. Yo no soy de esas, sino todo lo contrario.
3. Escribir sin pensar que puedo molestar a alguien. Ya está bien de “buenismo” y autocensura, que es la peor cosa que existe.
4. Viajar con poco equipaje, y no como la Piquer (esta idea me durará hasta el próximo viaje e iré arrastrando maletones, como siempre)
5. Usar la elíptica al menos dos veces al mes, que me ha costado un Congo.
6. Bailar cuando me de la real gana, y seguir haciéndolo con el perro en la cocina.
7. Dejarme crecer el pelo. ¿Quién ha dicho que a los cincuenta no se puede tener melena, modesta, eso si?
8. Comprar algún bolso que no sea del tamaño “esconder cadáveres”
9. Ponerme a estudiar en lugar de hacer tantos apuntes.
10. Mandar a más gente a la mierda, aunque eso sí, con educación y una sonrisa.
11. Plantar de nuevo adelfas en mi jardín, solo tengo una.
12. Enseñar a Brandy que el Alfa soy yo (soy una ilusa)
13. Comprar una tonelada de Pilots del número siete.
14. Mejorar mi letra, al menos para que yo pueda entenderla.
15. Aprender a decir NO de vez en cuando.
16. No intentar hacer ver que soy una persona razonable, no cuela.
17. Hacer lista de la compra antes de desparramarme por los pasillos como una aparecida.
18. Admitir que si alguna noche no me hago una triple limpieza asiática no se hundirá el mundo (pero si, se hundirá).
19. Pensar que si no contesto un WhatsApp en dos minutos no vendrá a buscarme la CIA, ni los GEOS ni el FBI. No pasa nada.
20. Dejar de darle vueltas a la cabeza todo el santo día. Ser como un tío de vez en cuando es sano; no pensar o hacerlo en tonterías.
21. Pintarme las uñas de verde o de azul, para variar.
22. No tener remordimientos por escribir a las diez de la mañana en bata, pijama y legañas.

1 comentario: